Ilustradora Madrid Dibujante Freelance | Estefanía Córdoba | El uso de la plumilla y el pincel en el cómic
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El uso de la plumilla y el pincel en el cómic

El uso de la plumilla y el pincel en el cómic

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La plumilla

La plumilla es el instrumento clásico del dibujante de cómic. Se usa para la fase de entintado, con la que se realiza el producto definitivo. La misma función tiene el pincel, aún más usado quizá, hoy, que la plumilla, pero popularizado entre los dibujantes de cómic sólo a partir de los años treinta.
Hay varios tipos de plumillas, desde las más blandas a las más duras, desde las más espesas a las más finas. Las plumillas blandas, más difíciles de manejar, permiten en general una mayor modulación de la línea que las plumillas duras.

El límite de la plumilla, más marcadamente para las duras, más elásticamente para las blandas, está en la longitud de las líneas curvas que es posible obtener, y en su textura. En la figura 1.16 vemos un trazo «garabateado» muy típico del uso de la plumilla: líneas tendencialmente breves y un tanto angulosas, y denso sombreado para obtener los efectos de luz.

El pincel

El pincel ha sido introducido porque con su uso era posible obtener líneas curvas más suaves y fondos en negro más extensos. La segunda imagen del dibujo superior, realizada por Hugo Pratt, nos muestra un típico modo de utilizar el pincel: amplias extensiones negras para obtener aquellos efectos de luz que con la pluma eran logrados por medio de los sombreados, líneas espesas o delgadas, pero siempre fuertemente moduladas, efectos de contraste fuertes, como, en el teatro, con luces intensas y radiantes (una típica manifestación emotiva del teatro, que encuentra aquí un interesante paralelismo).

También la primera imagen del dibujo ha sido realizada con pincel, más aún: con el mismo pincel que la otra. Pero Arturo del Castillo tiene un estilo muy diferente del de Pratt. Usa el pincel como si fuera una plumilla, para crear sombreados de líneas delgadas, evitando los fuertes efectos de claroscuro de su colega. El pincel le permite, sin embargo, una suavidad en las líneas que con la plumilla le resultaría más difícil.

En suma, no siempre es fácil entender cuál es el instrumento utilizado, también porque es normal que en la misma imagen se utilicen ambas técnicas, la plumilla para definir las formas, los principales rellenos, los efectos más dinámicos, el pincel para proporcionar a la imagen mayores contrastes de luminosidad, con el espesamiento de ciertas líneas y con la creación de zonas negras.

En general, pues, aunque los parangones podrían ser numerosos, se utiliza la plumilla para obtener efectos más nerviosos y dinámicos, y el pincel para «suavizar» las formas o para jugar con los contrastes netos de luminosidad.
Hoy existen programas para entintar las imágenes como es el Photoshop o el Manga Studio Pro. Aunque se tarda prácticamente lo mismo que con las técnicas tradicionales, lo bueno de usarlos es que, además de ser más ecológico porque se evita el gasto de materiales, se pueden probar diferentes efectos sin cargarse el original.

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